Raúl Guajardo Cantú
Epicentro Informativo / 01, mayo, 2023
Siempre resulta satisfactorio tener buenas noticias, tal es el caso del aumento en la inversión pública que se ha aplicado en el estado de Nuevo León.
Según el Inegi, la inversión realizada durante el primer bimestre del año en curso, es la mayor en los últimos 5 años.
Hemos comentado en alguno de nuestros artículos, que no obstante la visión de Estado que presenta el gobernador, de sus proyectos que intentan llevar a un nuevo y mayor crecimiento económico vía la reconversión de Nuevo León en un Hub tecnológico, tiene un lado débil: los apoyos de la federación.
Si bien Samuel ha llevado la fiesta en paz con el presidente, pese al encontronazo que casi estuvo a punto de presentarse debido a la instalación de la planta de Tesla, el gobernador ha sabido negociar con la federación en general y con el presidente en particular, a grado tal que algunas voces se muestran suspicaces acerca de esas relaciones.
El problema es el momento político que está por vivir el país. Para nadie es un secreto que el proceso sucesorio está por llegar a su fase más aguda en unos pocos meses, el partido en el gobierno, Morena, está por definir a su candidato y, probablemente, próximo presidente de la República.
En cuanto eso suceda, no dudamos que el resto de las actividades, principalmente las del poder ejecutivo, pasarán a una especie de pausa hasta que se defina el proceso electoral de 2024.
No es un secreto para nadie que, pese a que ya nos encontramos en el mes de mayo, las participaciones federales no han fluido como debieran, incluso eso ha ocasionado que los alcaldes no reciban los recursos prometidos.
Seguramente ese no fluir se agudizará conforme vaya avanzando el proceso sucesorio en el país y con ello los planes se rezagarán.
Nos gustaría pensar que una vez resuelta la sucesión las cosas volverán a la normalidad, esperamos que así sea, lo deseamos, sin embargo, no siempre sucede así, ya que en el paso de una administración a otra, siempre se presenta una curva de aprendizaje, durante la cual muchos procesos burocráticos se detienen, entre ellos, los referentes a las transferencias de recursos federales.
Así es que, con todo el gusto que nos da que haya aumentado la inversión pública en Nuevo León, hacemos votos porque se pueda mantener el paso, aunque el poco avance en, por ejemplo, el tren urbano de Santa Catarina a Pesquería, nos vaya diciendo lo contrario, ya que no se ha siquiera iniciado, que las líneas del Metro, tan necesarias, no muestren mucho avance.
En fin, que esperamos, por el bien de Nuevo León y sus ciudadanos, que no fallen los apoyos federales. Como dice un conocido comunicador: Lo veremos, lo veremos.
