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Raúl Guajardo Cantú

Epicentro Informativo / 06, julio, 2023

En por lo menos nuestros últimos diez artículos, o más, hemos comentado lo que a nuestro parecer le hace falta a nuestro estado para afianzar y aumentar los logros que en materia económica ha tenido el gobernador. Queremos que le vaya bien a Nuevo León.

Consideramos que algo falta para generar un clima de gobernabilidad más estable que el que hoy vivimos y que ellos es fundamental para atraer más y mejores inversiones al estado.

Uno de los temas que casi no hemos tocado debido a lo delicado del mismo, es el de la seguridad, o inseguridad, según se quiera ver.

Sin embargo, se han presentado delitos de los llamados de “alto impacto”, obviamente haciendo referencia a lo mediático que resultan, que hacen necesario el abordaje de este tema.

Recién había llegado a la Secretaría de Seguridad Gerardo Palacios Pámanes, realizó una entrevista en la cual entre otras cosas señaló que no estaba preocupado por la inseguridad en Nuevo León, sino ocupado en combatirla, buen punto.

En la misma entrevista aseguró que en ese momento había menos homicidios por cada 100 mil habitantes que en la peor época de inseguridad que se presentó durante el sexenio de Rodrigo Medina, lo cual también es cierto, más no un consuelo para nosotros.

Ofreció que se reducirían los homicidios y los delitos en general en un 25%. Habría que subrayar que una cosa son las estadísticas y otra la percepción de inseguridad y que en ocasiones una y otra no coinciden.

La realidad es que son precisamente los delitos de alto impacto los que nos están llamando la atención, persecuciones a policías, el asesinato del jefe de policía de Linares, enfrentamientos de Fuerza Civil contra integrantes del crimen organizado y cada día uno o más muertos en forma violenta.

La última fue el “fusilamiento” de 6 personas en Apodaca.

Es muy probable que Palacios Pámanes tenga razón, que no estemos ni de lejos en condiciones similares a las existentes en 2010, 2011 y otros años violentos, sin embargo, los medios sí están reflejando un crecimiento en esos delitos que se llaman precisamente de “alto impacto”.

Quizá sea momento de atender ese aspecto, el de la percepción de la inseguridad, ya que las inversiones requieren de tranquilidad en todos los aspectos, los trabajadores, quienes se desplazan sin tener elementos de seguridad a su servicio, requieren que esos traslados sean seguros.

Las empresas también requieren que sus productos no sufran merma debido a la delincuencia, en fin, insistimos, queremos que le vaya bien a Nuevo León y para eso necesitamos que sea seguro y que lo parezca.

Recordemos la antigua frase: “La esposa del César no solo debe ser casta, sino parecerlo”, ya ven que en la cosa pública percepción es realidad.

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