Raúl Guajardo Cantú
Epicentro Informativo / 13, julio, 2023
Ahora que en el mundillo de la política y los medios de comunicación la figura de Xóchitl Gálvez irrumpió con fuerza, lo mismo que en las redes sociales, quizá deberíamos detenernos a pensar si, por lo que respecta al ámbito electoral, al igual que en la política referida al quehacer gubernamental, percepción es realidad.
La respuesta, consideramos, es que no.
Trataremos de explicar el por qué de una respuesta así de tajante.
En esta época de redes sociales, hay quienes consideran que aparecer con fuerza en ellas equivale a tener una posición electoral sólida, la realidad es que no.
El proceso electoral requiere de una estructura, misma que no existe en las redes sociales, que son más difusas, menos estructuradas que, digamos, los partidos políticos.
El día de la elección los partidos y las estructuras no necesariamente partidistas, realizan una función que a muchos no les agrada pero que tiene que ver con impulsar y promover que los ciudadanos vayan a votar.
Aunque en México por razones históricas el llamado “acarreo” se considera poco democrático, la realidad es que en democracias avanzadas, como Estados Unidos, es una práctica común.
Si un candidato no se da cuenta de que debe actuar en varios planos y no solo en el de los medios o redes sociales, lo más probable es que el día de la elección se llevará una desagradable sorpresa.
Por otra parte, los medios y las redes son cambiantes, un tropezón pueden hacer que quien era adulado en ese ámbito, pase a ser el villano favorito de un momento para otro.
Xóchitl hoy está en el papel del llamado “underdog”, es decir, aquel que nadie esperaba y que, precisamente por no ser el fuerte, o el favorito en una contienda, tiene la simpatía de muchos en el ámbito de la comunicación.
La cuestión es si esa condición de “underdog” podrá mantenerla durante un largo año, sobre todo cuando está siendo sometida precisamente a una estrategia de desgaste por parte del presidente, y que continuará durante todo ese año que falta para las elecciones, son muchos días y muchas oportunidades para equivocarse.
Si de verdad Xóchitl desea convertirse en contendiente, deberá asumir que tiene que trabajar en varios planos, sí en los medios y las redes sociales, pero también en los partidos, entre los grupos de ciudadanos que no quiere a los partidos, que desconfía de ellos, además de aquellos que son considerados poderes fácticos.
Dice un refrán que lo difícil no es llegar, sino sostenerse, Xóchitl ya llegó, ahora tiene un largo año por delante para sostenerse.

Como dice Julio César Chávez ,hay tiro.