Roel Guajardo Cantú / Epicentro Informativo
18, agosto, 2023
Hoy en día muchos dan por sentado que las elecciones presidenciales del 2024 serán entre dos mujeres, Claudia Sheinbaum por Morena y sus aliados y Xóchitl Gálvez o Beatriz Paredes por el Frente Amplio por México, FAM.
Hace algunos días, en estas páginas, comentamos que lo que podría poner en riesgo a Morena sería una ruptura en su interior, sin embargo, ello dependerá de la forma en que se presente dicha ruptura, es decir, si afecta a lo que podríamos llamar su voto duro, que puede no ser el caso si es que Marcelo llega hasta las últimas consecuencias conforme a su narrativa y posición del miércoles.
Sin embargo, en caso de que sucediera la ruptura y Marcelo fuese lanzado como candidato por Movimiento Ciudadano, pero no se llevase consigo algún grupo de morenistas, el panorama sería diferente y Morena podría salir beneficiado, excepto que se agudicen otros factores, como la polarización por los libros de texto gratuito, pero vayamos por partes.
En todos los análisis políticos se da como un hecho que la ventaja en el proceso interno la tiene hasta ahora Claudia Sheinbaum, sus actos parecen contar con la venia no solo del presidente, sino además con el apoyo del aparato de gobierno federal, así como de los gobiernos estatales de ese partido, inclusive en algunos estados hasta con el apoyo de gobernadores de la oposición que parecen no querer tener problemas en el futuro con el SAT, UIF o la FGR.
Un panorama muy cercano al que planteó Marcelo Ebrard en su queja del miércoles. Solo algunos analistas señalan que puede haber una sorpresa en el proceso de Morena, sorpresa que tendría que ver con la amplia y fuerte estructura territorial construida por el exsecretario de Gobernación, Adán Augusto López. Sería una salida salomónica con la finalidad de que en los aspirantes punteros no queden resabios ni suspicacias.
Pero supongamos que la candidata es Sheinbaum, hasta el día de hoy no ha presentado propuestas, se atiene a su disciplina de predicar la continuidad de los programas de AMLO, algo correcto políticamente hablando si está buscando su apoyo, raro sería que criticara a quien se encuentra al frente del proyecto morenista.
Por el lado del Frente Amplio por México, quienes analizan su proceso interno señalan que si bien Xóchitl es la que ha sumado más simpatías entre las personas que no se identifican con algún partido, el problema que tiene es que en la elección primaria la movilización partidista de simpatizantes pudiera inclinar la balanza en favor de Beatriz Paredes, quien por cierto, no se encuentra muy alejada de Gálvez cuando las encuestas se realizan en domicilio y no de forma telefónica.
En caso de que la simpatía o carisma de Xóchitl no fuera suficiente para sacar adelante su candidatura, habría que saber si tiene un plan B y si ese plan se encuentra dentro de los partidos que forman el Frente o fuera de ellos, aunque todo parece indicar que con la senadora Xóchitl Gálvez, el FAM tiene mayores posibilidades de llegar a Palacio o de equilibrar las fuerzas en el Congreso.
Así las cosas, este es el escenario que hasta hoy ve la mayoría de los analistas, esto es, habría que esperar una contienda entre dos mujeres: Sheinbaum vs Gálvez o en su caso Sheinbaum vs Paredes.
La posible variante se presentaría en caso de que Marcelo, pese al mensaje o amenazas públicas que ya ha recibido por parte de algunos aspirantes como Noroña quien dice que “se lo va a chupar la bruja” en caso de ruptura, decida irse con cajas destempladas del partido en el que hoy milita.
Porque ya hasta le recordó a López Obrador el supuesto pacto que tenían desde que en el 2012, él se tuvo que hacer a un lado para que Andrés Manuel fuera el candidato del PRD, lo cual parece indicar que tiene una decisión tomada.
Habría que ver si efectivamente Movimiento Ciudadano tiene en sus planes ofrecer la candidatura a Ebrard, en cuyo caso tendríamos una elección no entre dos mujeres, como hasta hoy se perfila, sino con la irrupción de un candidato que podría ser atractivo para algunos sectores de las clases medias mexicanas y una parte del morenismo.
Consideramos que en ese escenario, una campaña en la cual se integraría un candidato con más posibilidades de contender que los que actualmente ha manejado el partido naranja, Morena se vería más beneficiado que perjudicado, ya que el voto anti sistema se dividiría entre dos candidatos fuertes, el del Frente y el de Movimiento Ciudadano, en tanto que es casi imposible que el núcleo duro de quien ve en AMLO a su dirigente político se divida.
Todavía falta algo de tiempo para saber si los supuestos que hemos manejado se presentan, pero consideramos que el panorama será muy próximo a lo que aquí hemos comentado, a menos, insistimos, que la ruptura en Morena se presente en otros términos, que otras corcholatas ofendidas, o partidos aliados a Morena visualicen una mejor supervivencia y trato político, aprovechen la descomposición y se retiren con Marcelo o se vayan con el Frente.
