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Roel Guajardo Cantú

Epicentro Informativo / 19, abril, 2023

El lunes pasado la Secretaría de Educación Pública puso en marcha el programa “Si te drogas, te dañas” mediante el cual se pretende prevenir el consumo de drogas, tanto lícitas como ilícitas, principalmente el fentanilo y las metanfetaminas, debido a su poder adictivo y en el caso del primero, su índice de mortalidad.

Aunque este martes el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell aseguró que el fentanilo no es todavía un problema de salud pública en el país, como sí lo es ya el consumo de metanfetaminas, aseguró que lo que se busca es prevenir y con ello evitar que su uso crezca.

Por lo que respecta al programa de la SEP, durante tres sesiones de entre 10 y 15 minutos cada una, distribuidas a lo largo de la semana, los alumnos serán informados acerca de lo que significa estar enganchados a una adicción, así como lo que es cada una de las drogas y los efectos que produce. Desde nuestra perspectiva, quizá sea preferible utilizar las herramientas didácticas planteadas en el modelo de la Nueva Escuela Mexicana, NEM, ya que pueden ofrecer una perspectiva mucho más amplia a los alumnos y no circunscribirse al aspecto cognitivo.

Como lo han demostrado los estudios de la psicología evolutiva, “si un aprendizaje, conceptual, actitudinal, aptitudinal, etcétera, no va asociado a componentes emocionales, el cerebro no ve ninguna utilidad en guardarlo y, por tanto, lo olvidamos con rapidez o, si recordamos fragmentos de este, más adelante los utilizamos de manera muy poco eficiente”, como lo señala el neurocientífico David Bueno i Torrens.

Como consecuencia de un determinado aprendizaje, el cerebro, que trabaja como un todo y no tiene estancos en los cuales guardar los conocimientos, genera verdaderas estructuras para responder a una determinada realidad y posteriormente cambiar estas estructuras resulta sumamente difícil.

Por ello resulta preferible la utilización del método de proyectos propuesto por la Nueva Escuela Mexicana, NEM, a través del cual se puede generar ese conocimiento asociado a las emociones necesarias para que los alumnos evalúen esos conocimientos como indispensables para la supervivencia. De otra forma, solo serán datos sin más sentido que el de memorizarlos.

Se puede establecer como proyecto de investigación en la comunidad el consumo de drogas donde niños y jóvenes, aunque la SEP ha decidido que sea desde secundaria y en educación media superior, (preparatoria), en donde se desarrolle la prevención, las estadísticas nos dicen que el inicio en las drogas se presenta cada vez a más temprana edad, por lo que quizá deberíamos iniciar en los últimos años de la primaria.

En este proyecto, los alumnos podrían iniciar por recorrer su comunidad y detectar dónde se expenden drogas lícitas o autorizadas y quiénes, cuántos y de qué edades las consumen, encontrar videos acerca de cómo afectan estas drogas tanto en lo físico y psíquico como en lo social y posteriormente analizar videos de otro tipo de drogas, estas ya las ilícitas.

Hay que subrayar que no es conveniente que los alumnos detecten dónde se realiza la venta de sustancias ilícitas en su comunidad, ya que los pondría en riesgo, un riesgo que como institución educativa no debemos correr.

Una vez realizada la investigación, resulta conveniente que los alumnos generen algún tipo de informe, de acuerdo con sus edades, capacidades e intereses, puede ser una obra de teatro, un video, un video musical o cualquier tipo de informe, una redacción por ejemplo con sus conclusiones, o un collage.

Este tipo de proyectos permite que el conocimiento no solo quede en el plano estrictamente cognoscitivo, sino que se complemente en el aspecto emocional, que es cuando un conocimiento adquiere una dimensión más importante para la persona.

Además, al involucrar acciones de diferente tipo, se propicia que los alumnos puedan tener más posibilidades de interiorizar la información y transformarla en conocimiento.

Por desgracia para todos, hoy el formato seguido por la escuela es el derivado del racionalismo, el cual parte del supuesto de que el ser humano actúa de forma racional siempre y en cada momento, un modelo que ya ha sido superado por las investigaciones de Daniel Kahneman en su libro “Pensar rápido, pensar despacio”, Dan Ariely y Leonard Mlodinov, por señalar solo a unos pocos autores de entre quienes han demostrado cómo las decisiones se toman a un nivel subconsciente por lo que el manejo de las emociones resulta esencial para actuar, precisamente, de forma racional.

Qué bueno que se plantee la necesidad de un programa de prevención, qué mejor que este sea más completo, complejo y adecuado, trabajando los valores, desarrollando la autoestima y formando en los niños y jóvenes una cultura de resiliencia que les permita potenciar sus mecanismos o factores de protección y seguridad, como lo hemos afirmado en nuestro libro “Las drogas, un problema de todos” (Segunda Edición. 2021).

Poradmin

Un comentario en «La Nueva Escuela Mexicana y la prevención de adicciones  »
  1. De acuerdo ,es un problema de todos,ya lo hemos visto en los acontecimientos que se dan a lo largo del país,donde mucha gente inocente ha fallecido,a manos de gente que actúa bajo los influjos de las drogas ,sin tiempos de prevenir y actuar .

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