Raúl Guajardo Cantú
Epicentro Informativo / 15, junio, 2023
En nuestro anterior artículo comentábamos que veíamos que el gobernador Samuel García está trabajando en un proyecto articulado y que no se ven trazas de que temas como la movilidad, la seguridad y la educación se estén basando en ocurrencias de momento.
También señalamos que, desde antes de ser gobernador, en su plan de trabajo presentado en campaña, se veían los temas fundamentales de lo que sería en su momento el gobierno estatal bajo su mando. Decíamos que el gobernador se ha concentrado en principio en atraer inversiones, principalmente en el ámbito de las empresas tecnológicas, pero que eso no podía ser todo el trabajo gubernamental.
Al no haber logrado Samuel una mayoría en el Congreso y luego de que se presentara un rompimiento con los líderes de los partidos que lo dominan, hay desde nuestro punto de vista un punto que acaba por convertirse en fundamental: la gobernanza.
Al principio del sexenio parecía que Samuel y los partidos habían llegado a un acuerdo en la forma de llevar la fiesta en paz, atendiendo las necesidades de los municipios y de los organismos gubernamentales autónomos, así como también las necesidades del gobierno estatal.
Algo sucedió en el proceso y lo que se anunciaba como una relación que apoyaría la gobernanza necesaria para generar las mejores condiciones para los ciudadanos de Nuevo León, el primer punto fue el nombramiento del fiscal general del Estado una vez que renunció el anterior Fiscal. Este punto por lo visto aún ronda en la política estatal porque el gobernador pide que se destituya al actual encargado del despacho de la fiscalía y se nombre en su lugar al vicefiscal para iniciar las negociaciones.
El problema hoy es que no existe confianza, en ninguna de las fuerzas políticas, de que se lleguen a cumplir los acuerdos que se alcancen, de hecho, hay quienes acusan al gobernador de realizar una labor de zapa en los partidos mientras tiende la mano para negociar.
En algún momento los actores políticos deberán de entender que corren el riesgo de ser desechados por los ciudadanos en caso de que continúen en su postura de anteponer sus intereses por encima de los intereses ciudadanos. Intereses que, por otra parte, no se constituyen en bloques estatales, sino en pequeñas áreas de interés en los distintos grupos sociales.
Los nuevoleoneses merecemos que los partidos políticos actúen con miras en mantener la gobernanza necesaria en el estado o, en el extremo, de tener otros actores políticos que sí lo entiendan.
