Raúl Guajardo Cantú
Epicentro Informativo / 04, julio, 2023
La semana pasada el gobierno del estado presentó la opción para desarrollar la línea 5 del Metro, un sistema híbrido que iría no sobre rieles, sino sobre el pavimiento y utilizaría llantas de caucho, como las que utilizan los camiones.
De inmediato las críticas se presentaron, es un sistema de menor capacidad que la del Metro actual en las líneas 1, 2 y 3, así como con respecto a la que tendrán las otras dos líneas que ha propuesto el gobierno estatal, eso además de utilizar una tecnología diferente a estas.
También se aseguró que es un sistema que solo se usa en China y Australia y que en este país los costos de mantenimiento han sido altos, independientemente de otro tipo de consideraciones.
La realidad es que la construcción de las líneas del Metro propuestas por el actual gobierno estatal han sido objeto de varias protestas por ciudadanos que se oponen a ellas, de hecho, algunos solo aceptan que la construcción sea subterránea y no hay alguna posición negociada, pese a que resulta obvio que no existen recursos para este tipo de construcción, parece que se prefiere dejar la movilidad tal y como está.
Hoy ya no se recuerda que hace unos años la moda era ir a Curitiba, Brasil, en donde se puso a funcionar un sistema de transporte a ras de piso conocido como BRT, Bus Rapid Transit, en ese entonces ciudades como el entonces Distrito Federal y Guadalajara, tomaron parte de las ideas para desarrollar sendos proyectos.
Políticos de aquí, fueron a conocer el sistema, sin embargo, se terminó por instrumentar el Metro elevado, parte de la línea 2 y muy posteriormente la línea 3.
Todos alabaron, sin embargo, el sistema BRT, una versión de la cual se terminó instrumentando en la Ecovía que da servicio a muchos habitantes del área metropolitana, con todo y sus deficiencias.
Quizá sea tiempo de pensar en lo posible, más que en lo deseable, es tiempo de buscar, consideramos, soluciones a los problemas que padecemos y no esperar a que en el futuro tengamos soluciones perfectas, si es que las hubiera.
Para ello hace falta voluntad política, que parece hoy un bien escaso, pero tan necesario para que los ciudadanos tengamos mejores servicios, entre ellos, una movilidad que mejore sustancialmente las actuales condiciones.

Falta voluntad política ,porque cada parte defiende sus intereses lamentablemente,