mar. Ene 13th, 2026

Roel Guajardo Cantú / Epicentro Informativo

08, septiembre, 2023

Marcelo Ebrard descalificó el proceso interno de Morena en el cual resultó ganadora Claudia Sheinbaum. Ebrard no discute haber ganado, afirma que la contienda fue de tal forma inequitativa y con incidencias que alteraban el resultado por lo que debería de haberse anulado.

La acción que hizo estallar la paciencia política de Marcelo Ebrard, fue que se impidiera el acceso a su representante, la senadora Malú Micher, al recinto en donde se estaban computando los resultados de las encuestas del proceso, más por la forma en que se le impidió, mediante el uso de la fuerza pública, al parecer la policía bancaria golpeó a la representante ebrardista.

Ebrard solicitó desde temprana hora que se repusiera el proceso, lo cual, como era de esperarse, no fue considerada como propuesta seria por la dirigencia de Morena.

Al momento en que se anunciaron los resultados ya la noticia era que Marcelo podía irse del partido dando un portazo y manchando el proceso que había sido tan cuidado por el presidente AMLO, quien si bien nunca ocultó sus preferencias, quiso dar la imagen de que aquello era un proceso democrático.

Sin entrar en especulaciones de si es una ruptura pactada con el presidente y estaba calculada para restar votos a la candidata del Frente Amplio por México, la ofensa, el intento mismo de dañar a la candidata apoyada por el presidente, conociendo a este, es imperdonable y al frente solo queda la ruptura.

Ebrard lo entendió y ayer por la mañana en su road show de medios expresó que ya no tiene cabida en Morena, tampoco lo tendrán aquellos de su equipo que decidan seguirlo, también señaló que su decisión no fue producto de un arrebato, como intentando bloquear las comparaciones que se quisieron hacer con su maestro y tutor político Manuel Camacho Solís.

Marcelo quiso subrayar que lo que estaba diciendo y haciendo, eran actos conscientes y decisiones tomadas luego de meditarlas, Ebrard, como se decía de Camacho, no da un paso sin tener un plan B, C o D.

Así es que en este contexto, y a botepronto, es en el cual debe analizarse cuál es el siguiente paso del exsecretario de Relaciones Exteriores.

Muchos consideran obvia su salida hacia Movimiento Ciudadano, un escenario que la mayoría de los analistas previeron tanto para Monreal como para Ebrard, el primero ya no dio el paso para salir de Morena, inclusive se nota preocupado por el futuro del segundo, quizá porque de alguna u otra forma, luego de que muchos analistas les hicieron compartir escenarios de ruptura, piense que lo van a ver como más cercano a Ebrard que a Sheinbaum, pese a que todo indica que este ya se subordinó. Aunque si no le cumplen, lo más seguro es que siga la suerte de Marcelo Ebrard.

Ayer concluyó el periodo en el cual debería haber anunciado al INE su intención de participar como candidato independiente y, hasta el momento de escribir este artículo, no lo había hecho. Así es que las opciones se están cerrando para Marcelo.

Precisamente en la mañanera de ayer el presidente al parecer todavía albergaba la esperanza de que Ebrard volviera al redil y levantara el brazo a Sheinbaum, su viaje al cono Sur deja todo en suspenso para la próxima semana, cuyo lunes ha sido señalado por el exsecretario, como el día en que dará a conocer su decisión.

López Obrador especuló sobre la posibilidad de Marcelo como candidato por otra fuerza y, aunque no utilizó la frase, fue obvio que quiso dar la idea de que eso le caería “como anillo al dedo” y le daría una ventaja a su favorita. Tanto así que dijo que “la candidata de Claudio X” se podría ir hasta el tercero o cuarto sitio, quizá pensando en la candidatura, anunciada más tarde, de Eduardo Verástegui, apoyada por la ultraderecha mexicana y estadounidense, cuyo líder Donald Trump, se le asocia de una u otra forma con AMLO.

Lo que no dijo el presidente es que, aún dentro de su movimiento, con todo el apoyo del aparato federal y estatal volcado en favor de Claudia, esta solo concitó el voto de 4 de cada 10 morenistas, en tanto que Ebrard se llevó el voto de 2.5 de cada diez, un porcentaje no desdeñable.

Recordemos que el voto duro de Morena se calcula en unos 15 millones de ciudadanos, de los cuales 6, si las encuestas son precisas, apoyarían a Claudia, 3.75 a Marcelo y el resto se repartiría entre Morena, PT y el Verde. Hay alrededor de otros entre 7 y 10 millones de simpatizantes que no necesariamente son voto duro, son aquellos que el presidente AMLO ha señalado como “progres buenaondita” la mayoría de ellos miembros de las clases medias, y aunque estas no necesariamente se comportarán como el voto duro morenista, supongamos que de ellos se puede estimar las mismas proporciones, aunque sabemos porque lo dice el presidente que las clases medias siguen más a Marcelo que a Morena, tenemos que entre 2.8 y 4 millones sufragarían por Sheinbaum en tanto que entre 1.75 y 2.5 millones se irían con Ebrard.

De ahí que Morena no está simplemente despidiéndose de Marcelo como lo hizo de otros candidatos que quisieron jugar su juego propio en las contiendas estatales, sino que está siendo tratado con pinzas, porque saben que si Marcelo quiere hacer daño, lo mejor que puede hacer no es irse con MC, sino sumarse a la llamada “Señora X” para nuclear no solo a las clases medias, sino también a una buena parte de simpatizantes morenistas que ven en Ebrard un político con luz propia.

Es cierto que Marcelo quiere estar en la boleta, ser candidato, pero también como persona inteligente que es, sabe que lo primero que tiene que hacer es combatir al grupo que lo bloqueó dentro de Morena, el grupo de los ultras bolivarianos, una experiencia que debió aprender porque fue precisamente lo que le impidió a Camacho Solís, hacerse con la candidatura, no saber combatir a los cordobistas, además, y más importante aún, blindarse de una contraofensiva de las instituciones del Estado, que por cierto, están de moda.

Y esa lucha, para que tenga éxito, no la puede dar desde MC, en donde más bien estaría pensando, como lo hizo en 2012, que en la siguiente tendría oportunidad cuando resulta obvio que los lugares para ese año más o menos están separados. Un error que ya no puede cometer porque ya tropezó con esa piedra, excepto que encabece la candidatura por MC y después en acuerdo con Xóchitl Gálvez decline y se decante por el FAM.

Días antes de que se dieran a conocer los resultados se empezó a manejar la narrativa de que sus bonos valdrían poco menos que nada en cuanto se dieran a conocer los resultados y que carecería de poder de negociación. No es eso lo que se está observando hoy por hoy.

Sin embargo, es necesario dejar que pasen los días para ver si en realidad Ebrard está ganando tiempo para que regrese AMLO y negociar con él o realmente solo ve la opción del rompimiento.

Dicen que más vale ser historiador que profeta, pero plantear escenarios es necesario cuando se hace análisis de la realidad política.

Poradmin

Un comentario en «Escenarios para Marcelo»
  1. Marcelo no tiene ninguna oportunidad fuera de morena.
    Será un cadáver político.
    Si puede ser un activo para MC para darles juego en las Pluris.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Sitio web desarrollado por Xibernetica.net