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Roel Guajardo Cantú

Epicentro Informativo / 26, mayo, 2023

Está por iniciar la puesta en práctica de la Nueva Escuela Mexicana y en el aire se encuentra la sensación de que falta mucho para que el éxito acompañe a este nuevo paradigma educativo.

En principio, parece que lo que está definido es el planteamiento general, los grandes objetivos, las grandes metas, quizá los programas, aunque no los conozcamos todavía, los libros se sabe que se van a imprimir porque lo anunció el presidente, porque han circulado algunas copias que no se sabe si son apócrifas o no, algunos padres de familia y organizaciones de la sociedad civil se han inconformado y amparado en contra de la forma en que se habrían realizado estos libros y aunque la SEP acaba de ganar un round legal, todavía la última palabra no está dicha.

Por otra parte, se han difundido algunos ejemplos de los llamados programas sintéticos y se ha señalado la forma en que se realizarían los programas analíticos, pero no se sabe a ciencia cierta si esos son realmente los programas oficiales y, lo que nos parece más preocupante, no se ha hecho público el proceso de capacitación del magisterio con miras a un cambio tan radical en el paradigma educativo nacional.

De entrada consideramos que la forma en que se desea abordar el proceso educativo en la Nueva Escuela Mexicana no está del todo mal, un cambio de paradigma, sustentado en argumentos de carácter pedagógico puede ser viento fresco en la educación del país. Lo mismo visualizamos en el Marco Curricular Común de Educación Media Superior.

Los proyectos como método de trabajo didáctico y la convergencia de contenidos como guía del trabajo educativo pueden funcionar, de hecho constituyen una buena opción si se trabaja de manera adecuada.

El utilizar proyectos como método didáctico, dependiendo del tipo de proyectos como veremos en otra ocasión, genera un tipo de aprendizaje más impactante para el alumno y de mayor alcance, ya que resulta un conocimiento y un aprendizaje significativo, sobre todo cuando los alumnos asumen como propios los proyectos.

Por lo que respecta al tema de la convergencia de las ciencias, si bien desaparecen las asignaturas como tales, no tienen por qué desaparecer los contenidos, solo que estos entretejidos en los proyectos, lo que los acerca más a un conocimiento práctico, cercano a la vida real, que a un conocimiento teórico que posteriormente habría que convertirse en una especie de aplicación en el día a día de la vida cotidiana.

En pocas palabras, con el método de proyectos y la convergencia se intenta eliminar la dualidad del conocimiento entre el práctico y el conocimiento teórico.

El caso es que este tipo de trabajo docente requiere de una preparación, capacitación específica de los maestros, tanto de los de nuevo ingreso como de quienes ya tienen algún tiempo de servicio en el sistema, una preparación que por ahora no se ha visto por ningún lado y eso es preocupante.

Los maestros, por principio de cuentas deben aprender a encontrar los proyectos adecuados para sus alumnos, para que estos los adopten como propios, convertirse en líderes académicos y no solo en enseñantes y facilitadores del proceso.

Pero también deben de estar capacitados para entender lo que significa cada uno de los contenidos requeridos para llevar a cabo el proyecto, qué parte desde el punto de vista teórico y práctico de una determinada ciencia se requiere para solucionar el problema planteado en el proyecto.

Hasta ahora no se ha visto ninguna acción para capacitar a los maestros de forma integral para enfrentar este nuevo paradigma educativo, solo versiones inacabadas e iniciativas propias de directivos escolares y colectivos docentes en las reuniones de Consejo Técnico Escolar, el último viernes de cada mes y en el caso de los docentes de Educación Media Superior en reuniones más espaciadas y preferentemente al inicio de cada semestre. Es cierto que los maestros están capacitados para ser educadores, para enfrentar los retos didácticos, pero no es menos cierto que les deben ser explicados los aspectos específicos de un nuevo plan de estudios, de un nuevo paradigma.

Macario Schettino citando un reportaje de Animal Político, señala que “los maestros no conocen ni los planes ni los libros, ni tienen una idea clara de lo que ocurrirá, no ha habido capacitación y tal vez nunca la haya porque el presupuesto para esto asciende a menos de 100 pesos por maestro”.

Vemos mucha confusión en el entorno, hay quien afirma que la NEM está altamente ideologizada, que más que una cuestión de índole académica se enfrenta un esquema de adoctrinamiento, todo por la difusión del libro “Un libro sin recetas para la maestra y el maestro”, en tanto que otros dicen que en realidad el libro se trata de una propuesta pedagógica tendiente a desarrollar el pensamiento crítico de los docentes.

El caso es que dentro de la confusión que existe, no queda claro cómo se va a presentar el inicio de cursos con la nueva propuesta educativa, tanto en Educación Básica como en Media Superior.

La Nueva Escuela Mexicana tiene que tomar en cuenta, en primer lugar, la capacitación del magisterio, si no lo hace, el éxito será difícil, muy difícil.

Poradmin

Un comentario en «En agosto inicia la NEM, ¿estamos listos?»
  1. Muy interesante y más preocupante que se esté soslayando el TEMA.
    Urge información teórica de la NEM y la capacitación de los profesores documentada.

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