Roel Guajardo Cantú
Epicentro Informativo / 22, mayo, 2023
La industria automotriz representó en el 2021 el 20% de la Inversión Extranjera Directa, IED, en el país, por otra parte es una de las más importantes por lo que respecta a las exportaciones que realiza México, los productores de autos y autopartes se ubican principalmente en Coahuila, Chihuahua, Nuevo León, Guanajuato, Querétaro, Puebla, Tamaulipas, San Luis Potosí, Aguascalientes y el Estado de México, aunque tienen presencia en poco más de 20 estados de la República.
Esta industria, así de importante como es, está en medio de una transición, se está transformando debido al desarrollo vertiginoso de la tecnología y a las exigencias de carácter ecológico, hacia una industria de bajas emisiones de carbono, de preferencia tendientes a cero. Esta transición está generando nuevos requerimientos para la industria en sí, para las industrias que trabajan en torno a ella y para los sistemas educativos. Estamos en la época que Klaus Schwab bautizó como la Cuarta Revolución Industrial, una revolución que se refleja en el cambio que presentan precisamente las industrias, incluyendo las más tradicionales.
Como ejemplo clásico tenemos el caso de la telefonía móvil, cuando Apple dio un vuelco a la producción de teléfonos móviles y los transformó en teléfonos inteligentes, en los cuales hoy llevamos en la mano los sustitutos de más de 20 aparatos que anteriormente se consideraban indispensables en las oficinas.
Tesla está produciendo algo muy similar a lo que hizo Apple hace apenas 16 años, porque aunque hoy nos parezca que los teléfonos inteligentes siempre han estado ahí, la verdad es que el primero de ellos se presentó en 2007, Tesla está redefiniendo los términos en que se habla de movilidad, transformándolos en electromovilidad.
El investigador del Instituto de Energías Renovables de la UNAM, Jesús Antonio del Río Portilla, afirma que México requiere avanzar hacia la electromovilidad, ya que a nivel global existe la tendencia a usar más los autos eléctricos, y también para cumplir la meta que el país suscribió en la pasada Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático(COP26), de eliminar los autos a combustión para el 2035, una meta que investigadores como Björn Lomborg afirman que no se cumplirá en ese plazo y que la humanidad va tarde y mal, por lo que debería invertirse más en tecnología..
Países de Europa y Asia harán la transición de motores de combustión interna a eléctricos al 100% tan pronto como 2030, año en que salvo algún camión a diésel, solo habrá autos eléctricos. Estados Unidos está también en esa ruta, aún y cuando no tiene una fecha límite para ello, se espera que para 2032 dos tercios de los autos utilicen electricidad para moverse.
La industria proveedora para las armadoras automotrices en nuestro país deben prepararse para la transición hacia los vehículos eléctricos. De no hacerlo, estás armadoras migraran a otros lugares del planeta con el consecuente desempleo y pauperización de la población, alertó del Río Portilla, quien codirige la Unidad de Energías Renovables del Centro Latinoamericano de Física,
No son fechas muy lejanas las que se están planteando para el cambio, por ello el sistema educativo en general y el de formación de talento para el trabajo en especial, debería ya estar preparando a ese personal que trabajará en la producción de autos eléctricos y de otras industrias de punta que podrán instalarse en el país gracias al llamado nearshoring.
Manuel Nieblas, líder de productos industriales y manufactura de Deloitte en México, asegura que se debe de impulsar la investigación y la innovación, subirse al tren de la innovación o vamos a perder.
Para ello requerimos de talento capacitado para esta nueva era, personas formadas en carreras o trayectos técnicos como Computación en la nube, Electromovilidad, Inteligencia Artificial, Internet de las cosas, Ciencia de datos, Mecatrónica, Automatización robótica basada en Software, Blockchain, Ciberseguridad, Electromecánica, enfatizando que esto debe realizarse en todo el país, o por lo menos en las áreas en las que se desee impulsar el desarrollo.
Porque dada la infraestructura existente, es muy probable que las empresas productoras de autos, incluyendo los eléctricos, aprovechen la formación de bloques económicos regionales que se están conformando con la finalidad de impedir que las cadenas de abastecimiento se vean interrumpidas, se instalen aprovechando aquellas inversiones que ya tienen aquí, como lo han hecho Ford y BMW, además de la anunciada Mega Factoría de Tesla que se instalará en Nuevo León, pero que impactará en el corredor que este estado tiene con Coahuila en donde hay todo un Clúster automotriz, que incluye probables inversiones de Kia en el rubro de la electromovilidad.
Como lo ha señalado Jorge Zepeda Patterson, si solo se toman en cuenta las condiciones actuales, es muy probable que las inversiones se presenten en aquellas zonas como Monterrey, Guadalajara, Edomex o el Bajío, en las cuales la infraestructura necesaria existe ya.
Andrés Oppenheimer afirma en su libro “Sálvese el que pueda”, en la medida en que las personas estén preparadas para trabajar en un ambiente de alta tecnología y de alta competitividad, es en la medida en que podrán continuar su vida económicamente activa.
A través de políticas públicas tendientes a impulsar el talento local es como el sector educativo puede contribuir para el desarrollo económico de las distintas regiones del país. Formando personas altamente capacitadas para enfrentar un mundo en el cual la Inteligencia Artificial está ganando terreno.
Es cierto que en ocasiones las instituciones educativas no cuentan con los recursos económicos o tecnológicos que requieren para enfrentar las nuevas realidades, pero es ahí donde las alianzas con instituciones y empresas globales con reconocimiento en el mundo como Siemens, Electude y PLM del Norte y otras de ese tipo tienen sentido y constituyen un claro ejemplo de los casos exitosos de alianzas ganar-ganar.
Siemens, empresa líder en tecnología, por ejemplo, tiene un software que permite que los jóvenes se enfrenten a las condiciones reales del trabajo y aprendan desde las aulas, su casa o desde donde esté el alumno solo con operar un teléfono o equipo inteligente, todo aquello que enfrentarán en la realidad, un salto que en ocasiones cuesta mucho esfuerzo a los estudiantes acostumbrados a una educación memorística.
Electude, empresa líder en el ramo automotriz, genera aulas equipadas con un software en las cuales el trabajo intelectual se une al práctico para generar una situación de aprendizaje de la mejor calidad.
Siemens y Electude además de proporcionar condiciones para el trabajo presencial o a distancia de los alumnos, certifica sus habilidades y destrezas adquiridas en el proceso. Esto es precisamente lo que se está solicitando en el mundo del trabajo.
Forjar este tipo de alianzas no solo favorece a los jóvenes estudiantes y facilita el trabajo de los docentes, sino que también enriquece y prestigia a las instituciones educativas y, además, genera condiciones de infraestructura, por lo que respecta al talento humano, que vienen a favorecer la instalación de industrias de punta en dichas regiones.
Es hora de que comencemos a construir este tipo de alianzas con empresas líderes en el mundo para estar a la altura de los grandes desafíos de las nuevas tecnologías, la electromovilidad y el futuro del empleo.
