mié. Ene 14th, 2026

Roel Guajardo Cantú / Epicentro Informativo

04, septiembre, 2023

Mucho se ha discutido acerca de los Libros de Texto Gratuitos, LTG, y la Nueva Escuela Mexicana, NEM, la mayor parte de los análisis más detallados se centran en la educación básica y ha pasado casi desapercibido un tema acerca del cual no se habla o solo se aborda entre la comunidad interesada: el Nuevo Marco Curricular Común de la Educación Media Superior, NMCCEMS,  que en teoría debería estar ya funcionando.

Antes de entrar al análisis específico del NMCCEMS resulta necesario detallar algunas de las características de este, como por ejemplo que se tomó la decisión de que existiera un núcleo básico, un tronco común, con la finalidad de favorecer la portabilidad de estos estudios.

Por otra parte, hay que destacar que, el inicio o puesta en marcha del NMCCEMS no sería de inmediato y para todo el subsistema como ocurre en la educación básica que incluye primaria y secundaria, sino que se iría poniendo en práctica semestre a semestre, con la finalidad de que quienes actualmente cursan alguna de las opciones de EMS terminaran con el currículo actual y quienes hoy inician en este nivel educativo lo hagan ya con el nuevo.

Aunque el centro de la reforma en la EMS debió de ser la concentración de la gran cantidad de subsistemas que existen actualmente, en mucho menos tipos de escuelas y bachilleratos, para evitar confusiones, duplicidad de funciones y carreras, hasta ahorro de presupuesto.

El propósito de una reforma es realizar cambios profundos en la institución o subsistema donde se va a implementar con la finalidad de mejorar su operatividad, hacerlo más ágil y funcional.

Pero el NMCCEMS de la NEM, por las prisas para instrumentarlo y por las modificaciones realizadas al Acuerdo N° 17/08/22, en el último acuerdo 09/08/23, hasta el momento no ha resultado así como lo señala Sergio Martínez Dunstan en Educación Futura el 28 de agosto de este año, “se introducen cambios sustanciales como por ejemplo la definición de tronco común y en consecuencia se ve afectado el proceso de actualización de los maestros”, para implementar el NMCCEMS con la eficacia que se requiere, además de las destacadas diferencias entre los acuerdos del 22 y del 23 en lo referente al currículo laboral y a los componentes de formación.

Visto lo anterior, esto puede explicar el por qué solo 3 mil 500 planteles de sostenimiento federal, el 17% de los 20 mil 886 planteles de bachillerato públicos y privados existentes en el país, estén trabajando con el NMCCEMS según señala Marco A. Fernández, de la Iniciativa de Educación con Equidad y Calidad del Tec de Monterrey.

El resto de las instituciones educativas públicas autónomas y privadas “han rechazado su inmediata aplicación por las limitaciones propias del contenido y problemas en la logística docente y presupuestal, así como de capacitación”. (Milenio, 08,08.2023)

En la misma nota el investigador Marco Fernández señala que resulta “un desacierto que tras la crisis educativa derivada de la pandemia se busque uniformar una oferta educativa compleja como lo es la educación media superior e introducir nuevas estructuras curriculares y planes de estudio, en lugar de elaborar un diagnóstico sobre la pérdida de aprendizajes y la caída de la matrícula”.

Para Fernández está “muy mal (que) se pretenda implementar un nuevo marco curricular con calzador, sin los instrumentos adecuados, sin la capacitación, sin la parte logística. Tenía que existir tiempo para que las comunidades asimilaran el proyecto, lo estudiaran y lo implementaran”.

El caso es que todo indica que, de los 33 subsistemas que componen este nivel educativo, solo en las escuelas de financiamiento federal está en marcha el NMCCEMS, con las deficiencias que ocasiona conocer en el último momento, ya para iniciar el semestre, los contenidos de los programas de cada materia o módulo y sin la adecuada capacitación de los docentes, lo que hará que continúen las disparidades entre las distintas opciones que en este nivel se ofrece a los alumnos, independientemente de que no se les permitirá la portabilidad de sus estudios, ya que solo será posible esta en aquellas instituciones en que se haya puesto en marcha el nuevo currículo.

El hecho de que existan 33 subsistemas en este nivel educativo es un indicador de la complejidad que ofrece una posible unificación, pero debería y debe hacerse, sobre todo porque aquí se va desde el bachillerato general hasta aquel que tiene una opción terminal de carácter tecnológico, pero dentro de esta opción se va desde lo industrial hasta lo agropecuario, es decir, se abarcan opciones que impactan, o deberían hacerlo, en todos los tipos de las actividades y sectores de la economía.

Daniel Hernández, extitular de la COSFAC, de la subsecretaría de Educación Media Superior de la SEP, y ahora académico del Tec de Monterrey, señala que por ahora la portabilidad no debería ser el foco del problema, sino el subsanar el hecho de que los alumnos de secundaria no están llegando a la preparatoria, que hoy hay cerca de 200 mil estudiantes menos que en el ciclo escolar 2018-2019, pese a la existencia de las becas Benito Juárez, asegurando que eso debería ser el punto al cual enfocarse.

Por nuestra parte, consideramos que ambos son problemas que deben atenderse de inmediato, porque se está perdiendo talento que debería estar coadyuvando en la creación del México al que todos aspiramos.

De cualquier forma, hoy estamos ante la posibilidad de que la reforma en la EMS sea una reforma fallida.

Poradmin

Un comentario en «Educación Media Superior ¿Una reforma fallida?»
  1. Lamentablemente esa es la realidad,a los gobiernos no les interesa la educación ,lo vemos con los constantes cambios de los titulares dela Sria de Educación a nivel nacional e incluso a nivel estatal.

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