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Roel Guajardo Cantú

Epicentro Informativo / 24, abril, 2023

Hace poco más de un mes luminarias del mundo de la tecnología como Elon Musk, Yoshua Bengio, uno de los considerados “Padrinos” de la Inteligencia Artificial, IA, Stuart Russell, impulsor de esta tecnología, el cofundador de Apple Steve Wozniak, el historiador Yuval Noah Harari, Andrew Yang, empresario, y Emad Mostaque, fundador de Stable Difusion, una empresa de aprendizaje profundo, firmaron una carta para solicitar una pausa de seis meses en el entrenamiento de las IAs más potentes del momento.

La petición se fundamenta en el hecho de que las empresas actualmente no pueden estar seguras de cuál será el rumbo y las consecuencias que tendrán estas aplicaciones en el mundo real, ya que lo mismo pueden utilizarse para realizar tareas complejas para impulsar el desarrollo del mundo, con herramientas de apoyo a la educación, la salud, la producción, los procesos administrativos como hacerlo para localizar e identificar a opositores y enemigos de un gobierno, como el régimen talibán en Afganistán que, utilizando IA e información biométrica localizó, encarceló, torturó o desapareció a quienes habían colaborado con el régimen anterior apoyado por los estadounidenses.

El asunto parece que va a quedar ahí, en una petición, que las empresas involucradas en la IA, el aprendizaje profundo y todos los aspectos tecnológicos asociados continuarán con sus proyectos sin atender la solicitud.

Consideramos que no se trata de frenar el desarrollo de la tecnología, pero sí debe de sujetarse a regulaciones de carácter ético y jurídico para que esté al servicio del bienestar de la humanidad; ahí hay una tarea y un desafío para los gobiernos de las naciones del mundo.

Quienes nos dedicamos a la educación debemos tener claro que la IA, con sus pros y contras se encuentra ya entre nosotros y debemos aprovecharla de la mejor forma posible como herramienta para el trabajo educativo o estar conscientes de que, de no hacerlo, padeceremos las consecuencias.

La IA, llegó a nuestras vidas para quedarse, ocupa un espacio en muchas de las actividades que realizamos cotidianamente, eso aunque no nos demos cuenta. Por ejemplo, cuando escribimos un mensaje en WhatsApp, nuestro teléfono va adelantando, prediciendo, cuáles son o pueden ser las palabras que siguen, eso es IA.

Resulta claro que las nuevas versiones de IA son más sofisticadas, robustas, complejas y con mayores alcances. Hace unos días pedimos a una IA que escribiera un ensayo acerca de la Nueva Escuela Mexicana y parte de lo que nos ofreció fue lo siguiente:

“Una de las principales características de la nueva escuela mexicana es su enfoque en el desarrollo integral de los estudiantes. Esto significa que, además de enseñar habilidades académicas como la lectura, la escritura y las matemáticas, la educación también debe incluir el desarrollo de habilidades sociales, emocionales y físicas. El plan también hace hincapié en la importancia de la educación intercultural y bilingüe, para que los estudiantes puedan aprender sobre diferentes culturas y lenguas.

Otro aspecto importante de la propuesta de la nueva escuela mexicana es su enfoque en la formación de los maestros. El plan propone una serie de iniciativas para mejorar la formación docente y garantizar que los maestros estén preparados para enseñar a los estudiantes de manera efectiva. Esto incluye un mayor énfasis en la formación continua y la capacitación en habilidades tecnológicas y digitales.

Además, la nueva escuela mexicana también se enfoca en la innovación educativa y la incorporación de tecnología en la enseñanza. Esto incluye la creación de materiales educativos digitales y la promoción del aprendizaje personalizado, lo que significa adaptar la enseñanza a las necesidades individuales de cada estudiante”.

Como se observa en esta redacción, a la que no se le cambió ni una coma, puede en un momento dado resultar indistinguible de lo que escribe un alumno en determinado nivel de escolaridad, lo cual, tiene repercusiones tanto para los maestros como para los alumnos. Aclarando que a la IA se le pueden dar instrucciones para que escriba imitando estilos propios de niños y jóvenes de distintas edades.

Es cierto que las actuales IA muestran fallas de distinto tipo, en ocasiones asumen como válida información que no lo es, además de que, en el caso del ejemplo que pusimos más arriba, no toma en cuenta elementos que consideramos importantes, como la metodología didáctica que se plantea utilizar en la NEM y que en muchos sentidos resulta fundamental dentro del concepto de esta.

Pese a todo, es necesario señalar que las fallas se irán subsanando,  como lo muestra la IA llamada ChatGPT 4, que la IA se perfeccionará y alcanzará niveles que pueden ser superiores a las habilidades que mostramos los seres humanos. Así es que esta observación que expusimos seguramente será temporal.

Nos parece claro que, ante esta perspectiva, la educación en general debe sufrir cambios acordes a lo que representa para ella la IA. ya que aunque pudiera parecer que esta es un gran avance en educación, este supuesto avance tiene sus desventajas, en principio porque se corre el riesgo de que algunos alumnos deleguen sus tareas a un asistente de este tipo, algo que va más allá de las trampas de cortar y pegar mediante las cuales muchos estudiantes realizaban o realizan sus trabajos escolares.

De ser así, seguramente los alumnos egresarán de los distintos grados escolares con menores conocimientos académicos que los requeridos, esto en caso de que se mantenga el tipo de evaluación tradicional, en la cual los exámenes son los que marcan la pauta. Sabemos, lo dijimos en nuestro libro “Los jóvenes y el empleo. El futuro que les espera”, (Guajardo y Palacios. 2021), que este tipo de objeciones se viene planteando desde que se inventó el alfabeto, sin embargo, nos parece que nunca se había inventado una tecnología como la actual, consideramos que es el comienzo de la mayor revolución tecnológica de la humanidad, pero eso solo el tiempo lo dirá.

No estamos en contra de la utilización de la IA en educación, ni por parte de los alumnos, ni de los maestros, es lo que hay y consideramos necesario su aprovechamiento ya que en caso contrario las brechas existentes entre los países desarrollados y los emergentes se ampliarán, el punto es que tenemos que establecer un tipo de control que permita evaluar si lo que está sucediendo en la educación es resultado de las acciones de alumnos y maestros o es producto de la propia IA. Es decir, abogamos por el uso de más tecnología para que la IA sea aprovechada en beneficio de todos.

Dicho lo anterior, señalaremos que si bien apoyamos el uso de la tecnología, esta debe adaptarse a la educación y no a la inversa. Se trata de que los jóvenes aprendan lo que se supone que deben aprender y generen un pensamiento crítico que ha sido el desiderátum de muchas generaciones de educadores.

Pero es imposible desarrollar ese “pensamiento crítico” cuando solo se da instrucciones a una IA para que haga lo que se supone deberíamos realizar nosotros.

El tema no es sencillo, porque también tiene que ver con la capacitación de los maestros para usar las herramientas de IA disponibles, pero al mismo tiempo con las limitaciones que tiene la escuela pública en el país para acceder a estas tecnologías en los momentos actuales.

Es un tema interesante, apasionante, que no se agota en esta colaboración y que podemos continuar explorando en próximos artículos.

Poradmin

Un comentario en «Educación, Inteligencia Artificial, los riesgos»
  1. Excelente comentario,donde todos los que jugamos un rol importante en la educación,debemos estar preparados para los nuevos retos qué palantea la Nueva Escuela Mexicana.

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