Raúl Guajardo Cantú
Epicentro Informativo / 11, julio, 2023
Una de las características más importantes de la democracia es la convivencia entre personas que tienen puntos de vista diferentes entre sí, por supuesto que hablamos de una convivencia sana, en la cual unos respetan los derechos de otros.
En muchos aspectos de la convivencia social existen siempre versiones distintas o intereses divergentes entre los grupos sociales, pongamos por caso, el desmonte que se está realizando en el río Santa Catarina.
Hay personas que consideran que mantener la vegetación tal como se encuentra actualmente constituye un riesgo para, principalmente el centro de la ciudad, al norte del río, ya que en caso de un huracán, digamos como el Alex o el Gilberto, el caudal del río sería de tal magnitud que el agua se desbordaría provocando inundaciones en las zonas que se encuentran por debajo del cauce del río, por ejemplo toda la Macroplaza.
Hay, por otra parte, quienes consideran que realizar un desmonte como el que señalamos líneas arriba, constituye un atentado en contra de la ecología, que de alguna u otra forma, el cauce del río se ha transformado en un pulmón de la ciudad y en refugio de especie de flora y fauna que deberían ser protegidas.
Son más o menos, posturas irreductibles, hay evidencias en favor de unas y otras, las acciones que se tomen traerán protestas de uno u otro lado. Al final, las autoridades deberán tomar una decisión con base en la información que para ellas es válida.
Como siempre, habrá quien no esté de acuerdo con lo que se haga, con la decisión que se tome, sin embargo, es precisamente ahí donde los gobernantes deben mostrar su oficio político, utilizar los recursos a su alcance para generar consensos, para generar acuerdos y fortalecer la gobernanza tan necesaria en estos días.
Cuando no se ejerce ese oficio político, porque no se tiene o porque no se quiere, se corre el riesgo de abrir la puerta a personas que verán en ese tipo de situaciones la oportunidad de ofrecer soluciones o fomentar situaciones que, aunque saben que son imposibles de llevar a cabo, les permiten a ellos alcanzar sus objetivos, principalmente políticos.
Debemos ser cuidadosos los ciudadanos de a quién escuchamos, los partidos en lo que ofrecen cuando no son gobierno y el gobierno en trabajar en favor de las mayorías, sin dejar de pensar en las minorías.
No es fácil, pero, al final de cuentas, nadie les obligó a estar donde están.
