Raúl Guajardo Cantu
Epicentro Informativo / 25, mayo, 2023
Algo no está funcionando en el gobierno de los “happy problems”, eso se nota en el hecho de que el gobierno del estado adeuda participaciones a varios municipios, algo así como 1, 500 millones de pesos, la administración emecista anuncia el cierre de varios fideicomisos, así como un recorte de personal y la no contratación de nuevos empleados.
En el contexto según el cual todo va muy bien, tanto en la atracción de inversión foránea, como en las relaciones con el gobierno federal, el presupuesto que viene del gobierno federal debería estar fluyendo de manera tal que hoy, a finales de mayo, no debería haber rezagos, como al parecer sucede.
Porque el cerrar fideicomisos seguramente se traducirá en que el presupuesto sea atraído por la administración central del gobierno de Samuel y reenfocado a otros proyectos, quizá el Metro, la reestructuración del transporte urbano o cualquier otro.
Los hechos, parece, desmienten al gobernador quien ha insistido en que todo lo que hay son “happy problems”, problemas que ya quisieran tener otros gobernadores.
Con todo, parece que algo no está funcionando, quizá los presupuestos no fueron analizados adecuadamente, o los flujos financieros se estancaron en algún punto, pero el dinero no está fluyendo.
Todos queremos que le vaya bien al gobierno de Samuel, porque al hacerlo le irá bien a Nuevo León, pero estamos a unos meses de llegar a cumplir el primer tercio de este gobierno y aún los planes anunciados no parecen materializarse.
No se pueden generar soluciones de la noche a la mañana, sin embargo, hay acciones que se podrían llevar a cabo para solucionar problemas de todos los días, como por ejemplo el boletaje del Metro, cuyas máquinas para recargar las tarjetas fallan un día tras otro, o afrontar el hecho de que hacen falta muchas unidades del servicio público y buscar algún tipo de solución, ya sea a través del rediseño de las rutas o buscando otro tipo de soluciones.
Hemos comentado en varias ocasiones el hecho de que el gobierno de Samuel pide paciencia a los nuevoleoneses, alegando algo así como aquello de que Roma no se hizo en un día, pero también hemos señalado que hoy la paciencia es un bien más escaso que el agua en nuestras presas.
Así es que el gobernador debería señalar, por lo menos, qué está sucediendo, por qué parece que estamos ante una crisis presupuestal y por qué no se atienden aquellos pequeños detalles que tanto irritan a los ciudadanos y, para estos, no son, por desgracia, “happy problems”.
