Roel Guajardo Cantú
Epicentro Informativo / 29, marzo, 2023
Comentamos en nuestro artículo anterior que en el MCCEMS2022 se tiene como objetivo que, por una parte, el alumno aprenda a aprender para poder enfrentar los procesos de cambio acelerado que se están presentando en las distintas áreas del conocimiento, así como los procesos de reconversión que los jóvenes habrán de enfrentar en el transcurso de su vida, como lo señalan autores como Yuval Noah Harari o Andrés Oppenheimer, reconversiones que se derivan precisamente de ese proceso de producción de conocimientos y tecnologías, así como su aplicación en los procesos sociales y productivos.
Por otra parte, se busca que los jóvenes se conviertan en agentes del cambio social que requiere el país para enfrentar estas nuevas realidades de toda índole, además de promover el trabajo de las comunidades escolares como eje del proceso educativo.
Es precisamente observando tales objetivos, que se ha decidido impulsar el método de proyectos, ya que permite alcanzar ambos.
La realidad es compleja de por sí, entenderla también es un proceso complejo que, como lo subraya Edgar Morin, implica no solo aspectos cognitivos, sino también otros de carácter social, psicológico, biológico, neurológico, filosófico y epistemológico por señalar solo algunos.
Para aprender acerca de esa realidad, para tratar de entenderla, durante muchos años se han utilizado métodos que la seccionan y se enfocan en alguno u otro aspecto de esta, así surgen las ciencias particulares, como la matemática, la química, la física, biología, sociología, historia y todas las que conocemos como tales.
Sin embargo, y al final del día, en la realidad todos los fenómenos interactúan entre sí, sin responder solo a las leyes identificadas por una u otra ciencia, ya que en la realidad los estancos en que se encuentran divididas estas, no existen.
Así, el método de proyectos permite enfrentar un problema real en toda su complejidad, pongamos por caso que la comunidad educativa haya seleccionado como proyecto educativo común, la construcción de un invernadero.
En este proyecto, en apariencia tan sencillo, se conjugan distintos conocimientos que van desde las matemáticas, la geometría, la biología, la psicología, el lenguaje y, dependiendo de la complejidad que se le quiera dar al proyecto, la física, la geografía, la economía, el comercio, el manejo de software y la comunicación.
Es cierto que el maestro debe tener la habilidad para evitar que el proyecto se dispare en distintas direcciones y acabe por no servir para efectos educativos, ya que hay que recordar siempre, que estamos en lo que se define como un proceso educativo formal, es decir, el que tiene que ver con una institución educativa.
Comentábamos que este nuevo enfoque reclama del maestro una formación por demás sólida tanto pedagógica como didáctica, pero al mismo tiempo requiere de él que tenga conocimientos específicos de las ciencias involucradas en cada uno de los proyectos.
Este método involucra a los alumnos en procesos sociales que también forman parte del aprendizaje, ya que en él se entrelazan las ciencias “duras” con las habilidades blandas de las que tanto se habla en estos tiempos.
Ahora bien, ¿en qué se usan por ejemplo las matemáticas y la geometría en un proyecto de este tipo?, en principio, para determinar el área en que será construido el invernadero, después, para estimar la cantidad de recursos de todo tipo, humanos, materiales y económicos que se utilizarán, pudiendo profundizarse hasta donde se desee.
La física puede incluirse para determinar el tipo de materiales y su resistencia, los que son más adecuados para ser utilizados en el proyecto dependiendo del clima en que se realice y el de las plantas que vayan a ser cultivadas, momento en que se utilizan conocimientos geográficos, meteorológicos y biológicos y, para no extender demasiado el ejemplo, el momento en que se presenta la reseña de todo el proceso seguido para llegar al objetivo, el lenguaje escrito u oral es el adecuado para hacerlo, esta reseña puede ser resguardada en distintos medios, cuadernos, videos, grabaciones y compartida en diferentes plataformas o redes sociales.
Todo lo anterior, además del conocimiento y dominio de las habilidades blandas, soft skills, que se requieren para interactuar en la comunidad educativa, las habilidades de comunicación, de manejo de grupos, liderazgo y demás que se requieren para poder conjuntar y coordinar los esfuerzos del personal o equipo de trabajo para llevar a buen puerto el objetivo, así como lo señalamos en el libro “El director de escuela como líder de proyecto”. (Roel Guajardo, 2022)
Todo ello está formado por procesos complejos, en donde consideramos que queda claro, que se puede formar jóvenes con habilidades de liderazgo y trabajo en equipo, que les permita constituirse en agentes de cambio.
Por lo que respecta al objetivo de aprender a aprender, tenemos que observar el proceso en el cual cada paso que se va dando es repensado y convertido en objeto de reflexión, además del proceso de reconstrucción general de las actividades a través del informe final.
En este punto se requiere la participación activa y perspicaz del maestro para que se logre el metaconocimiento característico del “aprender a aprender”, ya que de otra forma puede ser una experiencia más que no lleve al alumno hasta este objetivo.
Como seguramente puede apreciarse en esta panorámica del método de proyectos, también existen riesgos, principalmente el de que no se alcance el piso mínimo de contenidos que se requieren en este nivel educativo para funcionar u operar en el mundo externo a la comunidad educativa y que forman la base común del MCCEMS2022.
En pocas palabras, puede ser que el conocimiento quede en un nivel superficial, sin profundizar en él, lo que haría que nuestros jóvenes se encontraran en desventaja cuando tengan que competir con jóvenes de otros países en los cuales se enfatiza el aprendizaje de las llamadas STEM, Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, por sus siglas en inglés.
Resumiendo, el método de proyectos es el adecuado para alcanzar los objetivos de la NEM en todos los niveles escolares, ya que promueve el pensamiento complejo, el metaconocimiento y la formación de líderes sociales que se pueden transformar en agentes de cambio.
El principal punto en contra o riesgo, consiste en que se puedan promover conocimientos superficiales de las distintas ciencias a menos de que la convergencia sea manejada detallada y adecuadamente por los maestros y los directores de las comunidades educativas.
Al final del día, de la voluntad, la capacitación y el liderazgo de los docentes y de la estructura directiva, depende la consecución de los propósitos de la Nueva Escuela Mexicana.
